Patrocinamos organizaciones que imparten dirección moral y espiritual a niños pobres y abandonados y mujeres necesitadas en pueblos y barrios olvidados de las ciudades de los Estados Unidos de América, Asia y América Latina.
Creemos que para verdaderamente cambiar la vida de un niño en riesgo social debemos ir más allá de ofrecerle ayuda material o emocional. Sin duda alguna suministrarle comida, vestido, techo, asesoramiento, cuidados en salud y una educación básica es esencial pero, esto escasamente ayuda al niño pobre a sobrevivir. Suministrarle comida espiritual debe convertirse en parte de su asistencia permanente con el fin de ayudarle a redescubrir sus recursos internos y desarrollar una visión espiritual de si mismo.
Para el efecto apoyamos el trabajo caritativo y educativo de organizaciones con visiones similares tales como, la Misión Hariharananda, la Sociedad Educativa Sri Hariharananda, y la Fundación Swami Vivekananda en la India, y el Arca del Amor en Sur América.